Hubo un tiempo en que la sabiduría era sinónimo de reconocimiento social, donde los caballeros se compraban pelucas blancas para parecer más viejos y por tantos más sabios, experimentados y cultos.
Hubo un tiempo en el a que los profesores de universidad se les saludaba quitándose el sombrero y con temblores en las piernas los domingos (citando a Unai Elorriaga), y eran lo más de lo más.
Décadas atrás Stephen Hawking habría sido mucho más famoso que Pamela Anderson, y todo el mundo preferiría estar una hora con Paul Auster que con Jessica Alba (charlando, me refiero, claro).
Pero vivimos en el año 2007, y hay un programa en Antena 3 que se titula ¿Sabes más que un niño de primaria?, presentado por Ramón García (a veces afable y simpático, otras veces histriónico y cargante). Le había echado un vistazo varias veces, ya que tengo hermanos pequeños que lo ven, y la curiosidad me hacía ver el programa minutos sueltos.
Lo que me ha alentado a hacer una reflexión sobre este horroroso espacio televisivo ha sido lo que hoy he tenido la lamentable ocasión de contemplar.
Ya de por sí la premisa de la que parte el programa es simplemente deleznable: da por hecho que los concursantes (adultos) desconocerán las respuestas a unas preguntas que niños de tercero, cuarto, quinto, sexto de primaria por supuesto sí sabrán.
Imaginaos ahora una veinteañera rubia teñida, de esas a las que les parece más importante el escote que van a lucir o la próxima vez que van a salir de marcha antes que el fenómeno de la naturaleza que provoca la lluvia o el argumento del Quijote. Bien, ya estais situados. La rubia tonta por excelencia (y no es por caer en el tópico). Esa ha sido la concursante de hoy. Por lo visto, licenciada en Comunicación Audiovisual.
Bueno, pues tengamos en cuenta que esta concursante, sin tener ni idea de las conexiones de una neurona (axón y dentrita), de las 3 consonantes que tienen una sola r aunque suenen fuerte (n-l-s), ni de qué es una magnetita, se ha llevado a su casa 3.000 euros, a base de sobar un poquito a Ramón García, y jactarse de su ignorancia a base de risas autohumillantes y de alabar a los niños, en plan “pero qué listos sois”.
Y sí, hoy vivimos en un mundo en donde uno puede jactarse de la incultura, de la falta de sabiduría, de la ignorancia de los pies a la cabeza. Lo importante para esa concursante, sin duda, era llevarse el dinero, y de paso salir en la tele y calentar al personal, incluidos los niños.
Lo que me parece horrible es que haya alguien tras las cámaras que ha aprobado esta idea y propone a esta pájara como un modelo social y cultural de los españoles. El mensaje parece ser: “Mientras estés buena, bien operadita y ligues mucho, no importa que no tengas ni idea de qué es una albufera o qué supuso el fin de la prehistoria”.
De lo peor que he visto en la caja tonta, y eso que a mí me pilló la época mala de TeleCinco en los 90. Por si os lo preguntábais, este programa está teniendo buena audiencia. Lo suficiente como para preocuparse.

8 comentarios
Agosto 24, 2007 a las 12:19 am
Si no pones el vídeo de Youtube de la mujer en cuestión, nada tiene sentido, ya lo sabes.
Agosto 24, 2007 a las 1:51 am
Yo sólo he visto un par de capítulos (me retó mi hermana chica). Yo no lo veo algo “justo”. Por lo general son preguntas muy concretas. No creo que un historiador sepa más que un químico porque el primero sepa que la batalla de waterloo fue en junio de 1815 y el segundo que la fórmula del TNT es C6H2(NO2)3CH3. Deberían ser preguntas de caracter muchísimo más general (cosa que tampoco beneficiaría tanto a los adultos como podría creerse).
En fin que no me gusta el programa. Ni Ramón García, cada vez que lo veo me echo a temblar porque le pasa como a Christopher Lambert: tienen un don para elegir siempre el peor proyecto.
Y coincido (en parte supongo) con Bukowski, me gustaría ver un video de la rubia tonta xD
Agosto 24, 2007 a las 11:14 am
Pues si este programa te parece deleznable no quieno ni pensar cual será tu opinion sobre Nadie Es Perfecto, que para mí resulta la perfecta definición de vergüenza ajena.
Agosto 24, 2007 a las 2:07 pm
Oh, ése es mejor aún.
Agosto 24, 2007 a las 2:10 pm
yo ese no lo conozco ¿de que va?
(cosas de no ver la tele si no me recomiendan expresamente algo)
Agosto 24, 2007 a las 3:15 pm
Yo he visto el programa a ratos (ayer vi la rubia y otro día vi a un licenciado en Empresariales) y lo primero estoy de acuerdo contigo Luisfer, premían la ignorancia y es patético la incultura general de la gente. Pero también es cierto que a veces (no siempre) son datos muy concretos que se han olvidado; la gracia de que pierda el adulto igual se reventaría si se plantean cosas que hagan pensar, y no recordar. Es decir, un problema matemático y no “cómo se llama el punto donde cortan las líneas de las alturas de un triángulo” (yo, diplomada en magisterio, no recuerdo cómo se dibuja la altura de las líneas del triángulo, menos el nombre del punto donde cortan). Los contenidos conceptuales se olvidan más fácilmente que los procedimentales y que los actitudinales, siempre claro está que los tres se hayan aprendido bien. Mejor ejemplo que mis exámenes de biología en Bachillerato (similar estructura en Selectividad), que tenían varios tipos de pregunta: relacionar, definir (conceptuales), explicar, resolver (procedimentales) y alguno más. El caso es que a día de hoy recuerdo hasta las preguntas de los procedimentales, mientras que me costaría defenderme en las definiciones.
Y el hecho de poner: anatomía de 6º, gramática de 1º…en fin, cada Comunidad Autónoma tiene su currículum propio, adaptado además en cada centro, por lo que es bastante relativo el nivel de las preguntas, no sé qué libros de texto de qué comunidades han usado.
Mi abuelo cada vez que ve un programa de “cultura general” (¿quién quiere ser millonario? Pasapalabra, 1 contra 100 , ¿sabes más que un niño de primaria?…) se indigna de la incultura de la gente y de los errores que tienen las propias respuestas del programa, pero hay niveles que mi abuelo se indigna y yo me avergüenzo de la mía propia (por supuesto no me río).
El comentario de mi hermano de 14 años respecto al programa es: promueven las chuletas y encima los niños viendo esto ven que, si de mayor se les olvida y les dan dinero por no tener ni idea, pues ya confirman que lo que dan en el colegio no sirve para nada.
Asusta. Igual que me asusta que compañeros diplomados conmigo tengan faltas de ortografía y les hayan dado vía libre para enseñar a niños, pero es que si hay faltas de ortografía en periódicos, loísmos y laísmos en la tele (por no habla de la mítica “Ale, ale, que es gerundio”), hasta en carteles de la calle (en el Prado se ha llevado años, no sé si seguirá, cierta indicación de “Calle Enrramadilla” con dos erres).
Sálvese quién pueda…yo haré todo lo posible con mis futuros alumnos y futuros hijos. Y seguiré escribiendo apuntes, sms y correos-e con haches y tildes, se puede abreviar por muchos otros sitios.
Agosto 25, 2007 a las 1:07 pm
Es que no son preguntas de inteligencia, son de vomitar dados aprendidos que no llegan a entender.
Seguro que me ganaban en ese concurso, porque no recuerdo con qué aparato se mide la velocidad del viento, ni los nombres que se ponían a ciertos conjuntos de números o cómo se llama el hueso del pene. :)c
Agosto 27, 2007 a las 4:45 pm
Yo vi a la rubia en cuestión. Y pensé en masturbarme para sacar algo productivo de todo aquello, pero al tener gente (familia) alrededor me decidí por el respeto al prójimo retorcerme de vergüenza ajena. Antena 3 decide traer a España concursos que triunfan en Estados Unidos, por supuesto, la cumbre de la cultura mundial.
Si ya me espanto sólo de ver Quién quiere ser millonario y sus concursantes que no pasan de ganar 3.000 euros…
Y a todo esto me pregunto, ¿cuánto ganarán los críos que salen en el concurso por aguantar a rubias como esta? La generación de María-Isabel…cuánto peligro.